viernes, 16 de marzo de 2012

Este chico es un poco lento

Como he comentado en algún rincón de este blog, pertenezco a un grupo de voluntarios que por las tardes vamos a dar apoyo escolar a chicos de primaria.
Una de las tardes me incluyeron en el grupo a un chico nuevo y me apuntaron de forma sutil, con el chico delante, que "este chico es un poco lento", a modo de advertencia, por si tuviera que llevar armas o algo así.
De seguido, subimos al aula, bajamos las sillas y comenzamos a realizar los ejercicios. Frente a las advertencias me senté cerca del chico en cuestión temiendo que fuéramos a tener una clase "super slow", como en la repeticiones de las mejores jugadas de fútbol.
No necesité estar pegado a su espalda, tan solo atender de forma continua su trabajo y animarle cada vez que hiciera bien los ejercicios. Le preguntaba en voz alta y el respondía, le consultaba sobre las respuestas de su compañeros y corregía de forma correcta. Este chico no era lento sino que sus profesores iban demasiado rápido.
No pudimos acabar todos los ejercicios de Lengua, pero si todos los de Matemáticas. El chico participó de la dinámica de la clase y solo tuve que atenderle cuando fue necesario, pero eso si, atenderle.


A veces debemos prestar más atención al trabajo de los alumnos que al nuestro propio.